Llega Pentecostés, se esparcen las llamas del sol en días interminables. Tiempo que se abrió a los giros de la guadaña y de la hoz, tiempo que se abre a las vueltas de las cuchillas de máquinas que navegan el polvo y los sembrados. Giros y vueltas que llegan de lo más alto. El sol es un peregrino de los puntos cardinales y este es tiempo de echarse a los caminos bajo el cálido abrazo de sus lenguas de luz. Porque nuestra vida está hecha de pasos y caminos que crean nuestros pies para consolarnos de aquel otro camino trazado por el fatal demiurgo que nos lleva sin solución desde…
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Pasa mayo
Sube el sol en su cesta a lo más alto del cielo y desde allí contempla el paso de la primavera. Pasa mayo. Va abriendo el ojo el surco y las primeras gotas de sudor resbalan brillando por el espejo del asfalto. Tiempo de mayo, tiempo del verde. Y de cunetas donde florecen radiantes de color las migas que olvidó el que dejó el pan sembrado. De macetas explotando en los balcones. Tiempo volátil que baila trapecista entre el invierno y el vértigo del rayo más vibrante e infinito que anuncia el sol. Ahí corre el tren de mayo entre sembrados. Ahí espera latiendo la vida bajo la costra rota…
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Más olvido
No hay paisaje fuera de nosotros mismos. Un día antes de que las dos torres de refrigeración de la térmica de la Robla cayeran derrotadas bajo explosivos, contemplaba desde la chana de Camposagrado el perfil de una estampa que me había acompañado toda la vida. Algunos plantaron las inmensas choperas que empiezan a verdear junto al río Bernesga. Los montes cubiertos de robles ya estaban allí desde hace mucho. Y, al fondo de una ribera que asciende encajonándose entre ellos, otros construyeron un complejo industrial que lleva allí desde que tengo memoria. El paisaje nos pertenece y muchos, cuando el derribo, seguramente dejarían caer conmigo alguna lágrima por la pérdida…
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Cucu
Se hace el remolón el invierno. Sin embargo, y aunque el mundo estalla en mil desgracias, no deja de recordarnos con su giro inevitable que siempre, en alguna parte, queda un destino marcado, un trazo implacable cuyo secreto permanecerá ajeno a la voluntad de los seres que lo habitan. Chirrían los goznes del mundo y el sol a veces brilla, pero no calienta. Y así, alguien anuncia al otro lado de la ventana la visita de la primavera, tan tímida en esta casa nuestra. Quizás sea por esa certeza del paso inexorable del tiempo por lo que muchas culturas han depositado su esperanza en un destino escrito, un futuro que…
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Invierno o primavera
Preguntémonos, frente a esos expertos que cada día nos lo anuncian en los medios de comunicación, si ya nada volverá a ser como antes después de ese conflicto abierto en Ucrania que amenaza con sus grietas al mundo entero. ¿Nada volverá a ser igual o quizás todo seguirá como ha sido siempre? Uno no puede dejar de pensar que la respuesta de Lampedusa —que todo cambie para que todo siga siendo lo mismo— va a imponerse lacónicamente en este siglo en el que han muerto las antiguas certezas y utopías que dominaron la centuria pasada. Todavía recién terminada la II Guerra Mundial, sobre un gigantesco montón de escombros, un Albert…
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Ciudades
Rusia cambia su estrategia porque su ejército parece estrellarse contra los muros de las ciudades ucranianas. Esas ciudades que se alzan como atalayas en medio del paisaje de la Gran Llanura Europea, ciudades como islas de hormigón flotando entre el cielo limpio y un infinito mar de trigo. El campo es el camino abierto hacia el horizonte y la ciudad, el muro. La ciudad frente al campo. O la ciudad contra el campo. Las primeras ciudades nacieron rodeadas de murallas. La inseguridad del monte y de la noche acechaban. Desde las almenas los ojos nunca se cerraban y los postigos estaban siempre alerta. Fuera estaba la incertidumbre y el aullido…
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El árbol de Velilla
Dice Santocildes que el árbol tiene unos ochocientos años. Y que, cuando se subió a él para tallarlo, este había pasado por una larga agonía que gangrenó su madera desde dentro hacia afuera, casi al contrario de lo que suele pasar con los tejidos del cuerpo humano. Apenas se salvaron negrillos de la grafiosis, árboles totémicos como pocos, como también lo fueron los tejos y las moreras. O como los robles. Bajo sus ramas centenarias se convocaron los concejos de antes, y los pueblos vieron vagar junto a sus troncos la intrahistoria de la que hablara Unamuno; la vida silenciosa que pasa de puntillas a la sombra de los frondosos…
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Antruejos
Anda como siempre el molino del mundo girando sin pausa. Allá mueven feroz guerra el ruso y el ucranio por un palmo más de tierra mientras el dios Marte toca la trompeta. Pero acá, todavía lejos, les quedan fuerzas a los días para seguir estirándose, tensos, como queriendo romper el invierno. Llega otro año. Así que a guirrio muerto, guirrio puesto parece seguir proclamando una vez más el Santo Antruejo mientras va sacando del envés de su capa un puñado de coloridos personajes. Muñecos alegres que esparce con un latigazo del revés de su mano sobre la mesa. Allá van los zafarrones de Omaña con sus trajes blancos y sus…
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Elecciones
Calles y plazas se despiertan hoy vestidas de elecciones. Unas elecciones que dicen que son autonómicas, pero donde los asuntos locales han estado tan lejos de las campañas como lo pueden estar Madrid o Estrasburgo. Ya se sabe, las Comunidades Autónomas nacieron con vocación de descentralizar, y tal vez esto sirviera para otros. Aquí el camino es el inverso; la nuestra nos trae los problemas nacionales a la puerta de casa para que, a fuerza de verlos, los hagamos propios y olvidemos lo que tenemos mucho más cerca, a menudo quemándose al fuego en la cocina. Las primeras elecciones en Castilla y León fueron poco después de su nacimiento, durante…
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Santa Brígida y San Turmenteiru, el primer día de febreiru
Si al lector le gusta asomarse a las novedades que ofrecen las librerías, se habrá fijado en que ya hace algunas semanas que El Imaginario Tradicional Leonés, de Nicolás Bartolomé, reposa, con su cubierta negra y elegante, en los escaparates. No voy a detenerme aquí a detallar el esplendoroso desfile de seres mitológicos, brujas poderosas y animales fantásticos que desfilan por sus páginas. Algunos son tan conocidos en nuestros pueblos como los moros o mouros, guardianes de tesoros subterráneos, otros de seguro sorprenderán a buena parte del público, como el hada conocida como Reina Urraca, que poco parece tener que ver con la figura histórica del mismo nombre; la reina…