En Omaña y Luna reconstruyen murias y sebes. Dicen que hay especies que viven en ellas que son grandes polinizadoras. Así que inventariarlas, restaurarlas y ponerlas en valor parece una misión importante. Trato de imaginar el paisaje de las montañas y las riberas de León sin cierros vivos, sin sebes, sin paredes de piedra seca cerrando prados y caminos. Y me resulta imposible. Sin embargo, dicen que desaparecen. Y que esta es la gran amenaza para tantos insectos y pequeños animales que asoman su nariz, que se escabullen entre sus ramas y sus piedras, y que son cruciales para el ecosistema. Recuerdo este verano pasar por una carretera de Babia.…
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Gente a la Virgen
Ese camino por el que me preguntan ustedes pasa por detrás de las naves del polígono. Al otro lado verán solares llenos de cardos y alguna tapia. Y al fondo las montañas. A la Virgen tardarán una media hora en llegar. Es un pueblo muy grande. Rápido van a ver todo el jaleo, no van a perderse: los puestos de los feriantes, el ruido, seguro que hay algún atasco. Si van por la carretera general, llegarán a la basílica, y seguro que está todo lleno de gente. Hoy se puede visitar entera, aunque igual encuentran cola. Fíjense en una de las puertas; hay un relieve de bronce con la cara…
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Mapas alternativos
Todos los mapas tienen una malicia. Lo pienso mientras cruzo la frontera portuguesa. Las grandes piedras de granito, los robles que se juntan con las nubes plomizas del horizonte. Cuesta pensar que hemos atravesado un límite sino fuera por el cartel azul con el nombre del país vecino en medio de un círculo de estrellas. José Saramago comenzó aquí su Viaje a Portugal. Parado en medio del puente que cruza el Duero, con el motor en un país y el maletero en el otro, hablaba a los peces. Entre las dos imponentes paredes de piedra de los Arribes, les preguntaba a los habitantes de ese río-frontera por su nacionalidad y…
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El envés de la mirada
Una turista se levanta y apunta con su cámara. Su objetivo es una gran máscara colorida que representa la cara de un anciano fumando en pipa. El carnaval de Oruro, en Bolivia, es uno de los más conocidos del mundo. Ahora, la extranjera gira sobre sí misma y dispara a una pollera que cuelga extendida de la pared. Junto al sombrero, muchas veces un bombín, y a la manta, la pollera es una de las prendas más características de las cholitas del altiplano andino. También fotografía los platos que la camarera va depositando sobre la mesa: un chairo paceño, un fricasé, una huarjata… Los clics se multiplican. La cámara vuela…
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La cabra loca de San Bartolomé
Cuenta Ismael que alguna vez su padre decía que cuando berraba la cabra loca es que iba a llover. Lo cuenta bajo el famoso arco de su pueblo, un arco que dice que es del siglo XVI y que puede estar sobre un antiguo priorato templario. Al menos eso es lo que dicen algunos, porque las pruebas tampoco abundan. Sin embargo, por lo que alguna vez se hizo famoso San Bartolomé de Rueda fue por la cabra loca, la cabra que cuando berraba en el monte hacía que a más de uno se le pusieran los pelos de punta y que las caballerías se encabritasen negándose a seguir su camino.…
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Un cuadro de verano
Creo que fue Monet el que, durante su estancia veraniega en Antibes, escribió a uno de sus amigos que allí hacía tanto calor que al sol solo aguantaban los perros y los ingleses. El pintor impresionista resistía como podía bajo los rayos de aquel sol de justicia para poder plasmar, durante las horas centrales del día, los efectos malvas y verdes que provocaba la luz solar sobre el agua del Mediterráneo. Para él aquel calor era una tortura. La Costa Azul recibía, a fines del siglo XIX, a los primeros turistas modernos, unos turistas a los que no vemos en los cuadros de Monet, pero que intuimos despojados de chalecos…
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Polvo y cencerros
La trasterminancia es una trashumancia en pequeño. Dice Google maps que entre Turcia, en la Ribera del Órbigo, y Robledo de Babia hay ochenta kilómetros y una hora de viaje. En coche, por supuesto. Si el camino se hace pastoreando un rebaño de mil quinientas ovejas, como hacen Covi y José, entonces hablamos de cuatro días con sus noches cruzando montes y valles, atravesando la Cepeda, cruzando Omaña, caminando por Luna y Babia un paso detrás de otro al ritmo de balidos y cencerros. Todavía queda un pastor que sigue viniendo desde Extremadura y echa un mes caminando, dice José mientras se sirve vino en un vaso de plástico. Estamos…
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Yo voté León solo
D ice Martín que él es más viejo que la Chana Perdida, un pago que hay subiendo por los montes que quedan a nuestra espalda. El día está caliente y nos sentamos a la puerta de su casa, en un banco, porque ahí parece que hace un poco de fresco. Martín fue alcalde de Turcia durante la Transición. Nos cuenta que algunos de sus primeros recuerdos son de cuando la guerra. Tenía cinco años y rezaba el padrenuestro cada noche para que no mataran a un primo de su madre que estaba en el frente. Yo era muy pequeño —recuerda—, un día un falangista me dio un papel escrito a máquina.…
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Más madera
Es duro cortar pino en el monte, y más en esta época de tanto calor, sobre todo cuando lo haces a motosierra porque estás todo el tiempo entre nubes de polvo. Caen los pinos a tu alrededor, te pega el sol, es un trabajo muy físico. Ahora, desde que compré la procesadora hace tres años, es distinto, me meto ahí con el aire acondicionado y escucho podcasts, música, hablo por teléfono… Pero aún así hace demasiado calor, a veces es mejor trabajar de noche. Yo había ido a estudiar Industriales a Madrid, pero me dediqué a esto cuando vi que ganaba más que en muchos trabajos que me ofrecían. Volví…
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Como un pasatiempo
Esto a qué altura está, a mil cien metros? Mil ciento ochenta exactamente. Cuando subes desde Carrizo, que es agua, en Santa María empieza aguanieve y aquí ya hay una cuarta de nieve. Adrián y su padre nos muestran un cielo limpio rodeado de montañas. Tienen su ganadería de blondas de Aquitania en Camposalinas, en la meseta que une los valles del Omaña y de Valdesamario. Desde que hemos llegado aquí arriba, no nos podemos quitar de la cabeza la sensación de que, si nos estiramos mucho, podríamos tocar el cielo. — Vosotros habéis venido por Irián, ahí está Carrizal y siguiendo la carretera se llega a Soto y Amío.…