Desde niño, siempre que me he visto en la tesitura de tener que representar o imaginar un río, ha aparecido ante mí la imagen del río Órbigo. Ahora sé que hay ríos más grandes o más largos, ríos que podrían desbordar mi imaginación, incluso he podido conocerlos. Recuerdo sobrevolar admirado la cuenca del río Magdalena, en Colombia. Sus aguas teñidas de tierra roja entre la frondosa vegetación de la selva; su caudal, imponente, desplegándose en su desembocadura a lo ancho de kilómetros y kilómetros de costa antes de derramarse en el Caribe. Pero, a pesar de todo, un río, cualquier río, siempre será para mí el río de mi infancia.…
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In arcadia ego
A estas alturas del invierno, las tardes en Roma son todavía demasiado cortas y llevan consigo un deje de melancolía que ni sus animados restaurantes ni sus oleadas de ruidosos turistas son capaces de suavizar. La noche llega rápido para alguien como yo, que viene del otro lado del mar, mucho más lejos hacia el oeste, y que mantiene en su reloj el mismo horario que tienen los romanos. Casi en penumbra transcurren buena parte de mis paseos. La luz cae moribunda sobre la ciudad. Cae sobre un niño que corre seguido de su madre entre las fuentes de la Piazza Navona. También lo hace sobre las piedras del Foro…
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Filandón y melancolía
Ayer, a esa hora de la tarde en la que las luces del día comienzan a confundirse con la oscuridad de la noche, nos juntábamos en la Casa de Cultura de Carrizo para hablar sobre el antruejo, el carnaval tradicional que cada vez cuenta con más adeptos en todas partes. Fue una reunión sencilla, de esas que en León hemos dado en llamar filandones reactualizando un término antiguo para referirnos a estos encuentros entrañables en los que ahora rememoramos la vida del pasado, esa vida en la que la ruralidad empañaba las costumbres de la gente. Los asistentes se sentaban en círculo. Y es que así suele ser la liturgia…
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Un dueño para un paisaje
No hay paisaje sin un ojo, sin una mirada que lo forme y lo moldee. No hay montaña, ni río, no hay un lugar sobre el que se pose nuestra vista que no quede impregnado por nuestra conciencia, por nuestro mirar condicionado por nuestra experiencia o nuestras ambiciones. Y eso es porque somos espacio y territorio. Interpretamos la tierra, la moldeamos, hacemos de ella una obra de siglos, un lugar construido, un trabajo nuestro. Así se esculpieron montes. Así se hizo la sebe. Así se podó la palera y se limpiaron las orillas del camino. Las presas por las que corre vibrante el agua que se sacó del río, y…
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El taller
Unas manos cortan el cartón. Lo moldean contra el canto de una mesa, van doblándolo hasta que forman un cono lo suficientemente grande como para poder colocarlo sobre la cabeza. Luego vendrá el ritual de terminar la máscara, donde otras manos la cuajarán de papeles de colores y abanicos. Y una vez terminada, la dejarán secar junto a los armazones de madera que se vestirán con sábanas, telones, pieles, sacos, calaveras y caretas para convertirse en los toros y las gomias. Mientras conducía hacia aquí escuchaba por la radio que han pronosticado para esta noche una ola de frío, y con ella el invierno y la crudeza de la nieve.…
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Nuevo año
Un giro más da la rueda del año. Sucesión de estaciones. La luna y el sol. Bailan los astros por el cielo en elipses que encajan por sus vórtices haciéndonos creer la ilusión de un orden posible para los torbellinos del tiempo y de la historia. Aquí acaba un ciclo y empieza otro. Allí mira Jano, el dios de dos caras, con una mirada hacia el pasado y otra hacia el futuro. Giran los goznes de una puerta que se abre y de una que se cierra. Entran unos y salen otros. Y así, con esos cuentos, sigue cayendo el tiempo, en avalancha, rodando por los peldaños de una escalera…
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As bestas
Pedro es un editor que lleva años haciendo libros en leonés. Me lo encontré en una de estas noches decembrinas, tempranas, cuando todo el mundo se recoge y él volvía del trabajo acompañado de la oscuridad que en este tiempo se rompe con luces de Navidad. Volvía de su otro trabajo porque, como él mismo me reconoció, las ventas están bajando muchísimo y, si no fuera por esto, no podría completar sus ingresos. Mira, me dijo señalando con el mentón a todo lo largo de la calle, esta es una lucha de quijotes, estoy seguro de que solo entre esta gente que pasa por delante de nosotros habría muchos que…
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VOLÈM VIURE
La del colonialismo interno puede parecer una idea espontánea de cualquiera que se enfrente al expolio constante que sufren las tierras vacías de este país. Parques de inmensos molinos que agitan sus palas al viento, campos militares, inmensos sembrados de placas fotovoltaicas, megacentrales hidráulicas para arrancar una energía que necesitan lejos, polígonos industriales desiertos de unos obreros que ya hace tiempo se fueron a engrosar las filas de la moderna economía que se produce en otras tierras. Pero el colonialismo interno es una teoría elaborada a mediados del siglo XX. La descubro leyendo a autores latinoamericanos como Pablo González Casanova, la descubro también en Europa cuando conozco la obra de…
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La etiqueta de la despoblación
La despoblación y sus causas. Eso que llaman la España vaciada; el sujeto informe que se mueve como un enorme fantasma de holograma. Ese don nadie que ni mata ni espanta. Una simplificación a medida de la nada. Un producto de marketing fabricado para crear contenidos, para crear noticias y magazines de entretenimiento. Una corona de flores hermosas que colocar sobre una tumba. La despoblación es solo un discurso y las causas un rizo melancólico. La despoblación es un discurso, el sujeto que lo enuncia mira la tierra desde lo alto. Igual que miraban desde lo alto los que nombraron, los que legislaron siempre. Así se desplegó una mirada, la…
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Lo que duerme
Los montes leoneses se guardan para sí casi todos sus secretos. Caminamos por los caminos del bosque hacia lo alto. Quizás, bajo nuestros pies, bajo un manto de hojas secas, se esconde el campamento romano donde un soldado de hace dos mil años pasó la noche asustado bajo la niebla de esta tierra plomiza y lejana, con los ojos puestos en el cielo y recordando a los suyos en Hispalis, en su villa de Cumas o en Tarraco, o quién sabe en qué otro lugar asomado a orillas más luminosas del Mediterráneo. O quizás pisamos la espalda ajada de un fusilado durante la guerra, con los ojos vueltos hacia el…