No fue un atardecer de agosto más en Carrizo. Esta vez la velada convocó a muchos amigos, y no fue en ningún bar ni a la puerta de ninguna casa. Se presentaba “Tierra de Lobos, Urces y Hambre”, el libro de Gregorio Urz que tanta expectación está causando. Y éramos tantos que la biblioteca de la Casa de Cultura, en la parte baja del pueblo, se quedó pequeña para acoger a tanta gente, por lo que alguien sugirió acomodarnos a todos en el más espacioso salón de actos del edificio. Fue en ese momento del día en que las luces se confunden con las sombras cuando empezó el acto. Algunos…
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Migrantes
León conserva el privilegio de volver a ser cada agosto un poco de la tierra mágica que fue. Vuelven a llenarse muchos pueblos vacíos, y al cantarín eco de los ríos se unen las voces de aquellos que retornan a una tierra en la que su raíz familiar, a veces ya larga y retorcida, aún se nutre, quién sabe por cuanto tiempo. Son los hijos, los nietos, a veces los descendientes más lejanos, de una sangría pertinaz, a menudo ocultada y silenciosa, de la que ahora se hacen eco tantos medios de comunicación cuando etiquetan la devastación con el membrete de la España vaciada. Una etiqueta, un cartel de “se…
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Renovables y despoblación
La de las energías renovables se ha convertido en los últimos tiempos en una polémica que no cesa, algo que parecería paradójico hace algunos años, cuando este tipo de energías aparecían como la alternativa perfecta a las energías fósiles por su limpieza y aparente infinitud. Sin embargo, con la prevista implantación de grandes parques de estas renovables (eólica, fotovoltaica) por parte de compañías eléctricas que tratan de aprovechar los incentivos que ofrecen las administraciones públicas, han surgido voces para la discordia. Se ha argüido su impacto ambiental y paisajístico, y se ha acusado a las compañías eléctricas de mero interés financiero y especulativo: espectaculares infraestructuras quedarían al albur de los…
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Tesoros escondidos y algunos descubrimientos arqueológicos
El noroeste ibérico es país de tesoros escondidos, de oro secreto que ya desde antiguo asoma por las heridas que algunos abrieron a la tierra, unas veces a pico, otras con grandes obras de ingeniería. Y ya sea por el asombro que producen los parajes extraordinarios de médulas y canales que el romano dejó, o ya sea por la codicia y la fascinación que siempre causó el metal de los tesoros, fueron los habitantes de esas tierras especialmente hábiles en la creación y recreación de leyendas relacionadas con las riquezas escondidas en lo más profundo de la tierra. Ahí están los ubicuos moros, habitantes de simas y cuevas, que como…
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Suevos leoneses
Poco sabemos de los suevos, el otro pueblo germánico que, junto a los visigodos, hizo asiento estable en la península. Poco sabemos más que llegaron de pronto por los caminos de Roma en el siglo V y que, con largas espadas, se enseñorearon de un territorio que conocemos como la Gallaecia. Y que allí, como cuenta San Isidoro de Sevilla, resistieron ciento setenta y siete años antes de caer definitivamente derrotados bajo los cascos de los caballos visigodos. Quizás quienes más conozcan sobre ellos sean los gallegos, pues si los visigodos terminaron conquistando la historia de España, los suevos han formado parte inquebrantable de las crónicas con las que Galicia…
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Juntas vecinales y algunas partidas de carlistas
Del carlismo se ha hablado mucho y se ha investigado poco. Quizás sea por esa querencia áurica que tiene a los tronos nuestra historia que, a lo más a lo más, apenas nos han quedado a todos en la retina más que unas imágenes de boinas rojas bajo palio o el retrato del infausto Fernando VII apegado a su nariz y al absolutismo, querencia esta última de la que no le costó despegarse cuando se echó en brazos de la que poco antes era hidra liberal para apuntalar el trono bajo las posaderas de su recién nacida hija Isabel, dejando de paso a su hermano Don Carlos, que esperaba la…
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La larga sombra de Prisciliano
Por el barro de alguna plaza de la actual ciudad alemana de Tréveris rodó, un día del año 385, la cabeza del primer hereje ejecutado por sus ideas religiosas en el orbe cristiano. Poco se sabe de Prisciliano de Ávila más allá de que era originario de Hispania y de que sus prédicas, más apegadas a la tradición indígena que a las influencias orientales de las que se nutría la Iglesia oficial del momento, atrajeron a los sectores populares de las extremas provincias del occidente imperial, las que se desdibujaban en las brumas del noroeste de la península ibérica, las del finis terrae. Un escándalo fue que Prisciliano anduviese rodeado…
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Somos monte
La duda la planteó un amigo que estaba traduciendo al asturleonés algunos cuentos de los hermanos Grimm. ¿Cómo expresar de una forma autóctona la palabra bosque? Claro que hay palabras de sobra por aquí para hablar de árboles, matas, matos o viescas. Incluso encontramos en la toponimia, en la comarca de la Cepeda y descolgándose hacia la cuenca del Sil, una latina silva silvae; La Silva, un pequeño pueblo de techos de pizarra y rodeado de árboles cuyo nombre hoy nos evoca más un paisaje tropical poblado de monos y lianas que el feraz carbayal que lo rodea. Sin embargo, el bosque de los cuentos infantiles de mi amigo es…
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Más allá de la historia
Fue a finales del siglo XVIII. Un jovencísimo James Macpherson, el hijo de un humilde granjero escocés, comenzaba una obra que iba a llevarle gran parte de su vida: una gigantesca recopilación de baladas populares escocesas. Para ello, recorrió las plomizas tierras altas de Escocia, visitó sus aisladas islas e inaccesibles montañas y recogió muestras de la literatura oral de aquellas apartadas aldeas para, a su vuelta a Edimburgo, publicarlas en celebradísimas antologías. Aquellas obras encontraron un eco extraordinario en una sociedad que comenzaba a poner en valor lo autóctono frente a una cultura clásica y universal, basada en los referentes griegos y romanos. Dicen que fue quizás en esta…
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Telagrajo
Hay en medio del páramo que separa el río Bernesga del río Órbigo este topónimo peculiar que encierra no pocas preguntas. El Telagrajo (o Telegrajo, corrupción esta mucho más común de la palabra telégrafo) es un nombre humilde. Se llaman así muchos cerros, muchas colinas donde la tierra se arruga y se levanta. Allí hacia el sur, en Toledo, junto a Navahermosa, se ven extenderse, desde un monte con el nombre de Telegrajo, la inmensa llanada toledana e infinitas sierras desdentadas y graníticas. Y ya con el apelativo más transparente de Telégrafo, este nombre salpica innumerables alturas por toda España; aquellas donde se establecieron, desde finales del siglo XVIII, las…