• Ningyo, cara sin alma.David Campos. 2018.
    Contraportada,  Diario de León,  El Retrovisor

    Siempre nos quedará la mugre

    La inteligencia artificial avanza como la gran promesa de nuestro tiempo: sistemas cada vez más limpios, precisos y racionales. Algoritmos cada vez más capaces de decidir sin cansancio, sin error, sin afecto. ¿A dónde nos llevará esta carrera que no para? Ya empiezan a surgir debates que nos hacen pensar en la necesidad de su desarrollo ético. En ellos se repite una idea inquietante: hay que dotar a la máquina de impulsos humanos básicos, incluso pedirle que actúe con nosotros como una madre con sus hijos antes de que pueda dejarnos tirados. Cuidar, proteger, amar. Pero la pregunta no es técnica, sino moral: ¿qué tipo de humanidad estamos intentando simular?…