En Carrizo, al lado de la fuente de la plaza, hay un tablón de anuncios. Siempre que paro a coger agua, aprovecho para echar un vistazo a las novedades mientras se van llenando las garrafas. Ahora, cuando ya va mediando el mes de agosto y se agita el parnaso festivo, se multiplican sobre el corcho los carteles coloridos. Son anuncios de los programas de fiestas de muchos de los pueblos que se posan junto al Órbigo y las comarcas vecinas. Estoy seguro de que no se hace muy difícil imaginar lo que alumbrará por allí los próximos días. Sobre los chopos y los campanarios, brillarán las luces de las orquestas,…